11/12/18

Socorro es navidad........... :o



¡Qué bonita es la Navidad! pensamos… Todo toma un cáliz especial, las luces en las calles, los anuncios de colonias, el turrón, el panettone, los villancicos… O quizás, por el contrario somos de esos grinchs que desearían meterse bajo una manta hasta que se acabe todo eh?

Bueno, sí, quizás esté exagerando un poquito. Aunque, ciertamente, no para todos las Navidades suponen una “noche de paz, una noche de amor“. 
Si este es tu caso, este artículo va dirigido a ti.

Lo encontré en la red y pues lo comparto…. a mi me encanta la Navidad ainssss ...


¿Por qué algunos odian la Navidad?

Mucha hipocresía

En los anuncios, en las cenas, en el trabajo… ¿Desde cuando un niño esta quieto en la cena y va dando saltos a cámara lenta? Los niños de verdad se manchan, se manchan mucho. Juegan con la caja o el envoltorio más que con el propio juguete de un nombre impronunciable, que has buscado durante semanas

Cenar con gente que no soportas, que te mira sonriendo con cara de estreñimiento porque tampoco te aguanta.

Muchos gastos

La cena del trabajo, el amigo secreto, las postcena, los regalos … La verdad es que poner un árbol lleno de luces, regalos y comer copiosamente es un lujo publicitariamente endemoniado para las personas que no pueden ni siquiera pagar la energía necesaria para iluminar dicho adorno vegetal, es más que utópico. Así, los que somos conocedores de esa realidad, rechazamos disfrutar sin más siendo ajenos a ella.

Demasiadas ausencias

De los que se fueron y de los que estando, no están. A nadie nos gustan las sillas vacías en fechas señaladas. La Navidad es un momento que invita a hacer una retrospectiva del año, comparando lo obtenido con los propósitos iniciales. Y, cuando en esa ecuación falta alguien, empezamos a perder el sentido a celebrar una fiesta que “ya no es lo mismo.

ENTONCES!!!!!

¡Salvemos la Navidad!

Ahora presento algún que otro “remedio” para sobrevivir a la Navidad con dignidad y dejar de ser el típico al que tildan “TUMBALARUMBA”. Puedes aplicarlos o no, pero desde luego te recordarán que no estás solo en este barco.

Frente a la hipocresía

Niégate a participar de ella. Si no quieres árbol, no lo pongas. No seas alguien que no eres; si normalmente eres amable, sé amable; si eres serio, eres serio y quien te quiera ha de hacerlo así, ya sea en Navidad o en primavera.

Intenta disfrutar de las Navidades que vives, ninguna familia es perfecta, visualiza la tragicomedia como un acto teatral que ocurre una vez al año y es de duración finita. Para que nos entendamos, “no te hagas mala sangre” que la comida o cena acabará, te lo prometo.

Frente a los gastos

Recicla o usa dibujos de tus hijos para hacer un centro de mesa chevere. YouTube es una gran solución para hacer platos económicos con un sabor cinco estrellas. No te gastes un dinero que no tienes, regala tu tiempo.

Frente a las ausencias

No te centres en los que se han ido o faltan, es injusto para los que sí ocupan su silla. Rememorar juntos anécdotas que harán que esa persona siga estando ahí y no caiga en el olvido. Reconocer la fortuna de haber compartido esas experiencias con esa persona aliviará nuestra melancolía

Nunca es tarde para hacer de la Navidad una oportunidad para pasarlo bien, así que prueba e intenta cambiar ese sentimiento de desazón. Por mucho que las odies, nadie las va a borrar ni te van a devolver ese tiempo.

Solo faltamos tu y yo ♥


Hola...


28/11/18


Un día vas a tener a esa persona un domingo y despertarán a las 11 de la mañana y harán de comer y volverán a dormir, a querer, a amar. Un día estarás feliz, sabrás lo bonito que es la vida y entenderás que de eso se trata, de sentir, de querer, de estar.