26/7/20

Nuevamente aqui, en mi faro..


Bueno, pues casi no sé ni por dónde empezar, después de un alejamiento de casi 5 meses que ha sido meramente por una razón de fuerza mayor y es la salud de mi madre que se ha visto deteriorada, le detectaron cáncer de colon que luego de una operación exitosa y que su tumor se encontraba encapsulado y no ramificado le pudieron hacer dándole una posibilidad de vida de unos años más con nosotros.
Era de preverse que siendo la única hija mujer me dedico en cuerpo y alma en su recuperación, renuncie a mi trabajo o teletrabajo ya que dada la pandemia a eso se dedicó todo el planeta.

Hoy ¡He vuelto! Una vez mas  

Recordando como fueron mis primeros meses en esta etapa de enfermera casual (como me dice mi amá)  parece una mudanza de otro planeta caray! , aunque ahora viendo cómo se va recuperando mi mamá siento más ilusión y sobre todo que estoy haciendo bien las cosas.

No prometo estar siempre porque esa fórmula como que no me ha dado buenos resultados en estos dos años que he estado de manera intermitente, pero le hare la lucha por ponerme al día con mis vecinos blogueros y tratare de estar los más feliz posible 🙂

Gracias por leerme y visitarme.




Aquiles llego a nuestras vidas de purita casualidad y se ha convertido en el más fiel amigo que mi mamá podría haber tenido.

Cuenta la leyenda que Dios mando a los perros para cuidar de los humanos, con más corazón que cerebro porque si pensaran hace mucho se hubieran puesto en nuestra contra, su corazón es tan grande que los lleva a olvidar y entregarse por completo a quien les da cariño.

Por generaciones han sido guardianes de los ancianos, protectores de los niños y los más leales amigos de sus dueños, con la mirada más inocente y sin entender la maldad humana, víctimas de abusos y condenados a vivir como indigentes por muchas de esas personas malvadas.

Quien se gane su perdón y aprenda de ellos el amor incondicional, podrá acompañarlos, pues según la leyenda por ellos seremos elegidos.

Aún estamos a tiempo...

Hola..