3/12/09

Jejejej...


Los siete enanitos están en Europa. Han llegado al vaticano y piden audiencia para hablar con el papa. Por supuesto se la conceden, porque claro... son los famosos siete enanitos de Blanca Nieves.

La comitiva estaba encabezada por Gruñón. Benedicto XVI los saluda:

- Bienvenidos hermanos, ¿Queréis preguntarme algo? ¿Hay algo que os inquiete?

Gruñón se adelanta:

- Queríamos saber si en Roma hay monjas enanas.

El sumo pontífice responde sorprendido:

- ¿Ma' qué diche?... No! En Roma no hay monjas enanas!

Se oyen algunas risitas y murmullos entre los enanitos. Gruñón mira hacia atrás molesto, y todos callan. Vuelve a preguntar:

- Y en Europa... ¿No hay monjas enanas?

El papa responde nuevamente con paciencia de santo:

- No querido hijo, que yo sepa, en toda Europa no tenemos ordenadas monjas enanas.

Ahora todos los enanitos se ríen, mientras que Gruñón se va poniendo colorado…

- ¡¡¿Y en el mundo?!!... En todo el mundo… ¿No hay monjas enanas o liliputienses?


- Criatura del señor, estoy seguro que en todo el mundo, no hay monjas enanas.

Los enanitos se cagan de la risa... saltan.... se abalanzan uno sobre otro, se toman de las manos en ronda y todos cantan al unísono:

¡Gruñón se tiró un pingüino...!
¡Gruñón se tiró un pingüino...!
¡Gruñón se tiró un pingüino...!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradezco de todo corazón tu visita y sobre todo tus comentarios, besos :*